San Diego atraves del Arte

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Mi nombre es José Prieto del Hoyo desde más o menos 27 años estudioso de SAN DIEGO DE ALCALÀ por subir a los cielos desde ALCALÁ de HENARES o SAN DIEGO  de SAN NICOLÁS por ser el Pueblo donde nació,   les presento esta página con el título SAN DIEGO  su Vida su Historia a través del Arte, el motivo de esta es que con este medio de comunicación se puedan ver foto-reproducciones de diferentes Autores y épocas desde el S. XV a nuestros días, esta página es totalmente sin ánimo de lucro por mi parte, tan solo pretende que sirva para engrandecer y aumentar la devoción a este Santo Franciscano universal.

Al mismo tiempo quiero aprovechar estas letras para dar las gracias a todas aquellas Personas, e Instituciones que de alguna manera me han ayudado a recopilar las fotos-reproducciones que aquí se pueden visualizar.



Fray Diego de San Nicolás (*San Nicolás del Puerto (Sevilla);  1400 – † Alcalá de Henares (Madrid); 12 de noviembre de 1463), fraile franciscano español, santo para la Iglesia Católica, más conocido como San Diego de Alcalá.

Vistió el hábito franciscano, como hermano lego en la Orden de los Frailes Menores de la Observancia. Fue misionero en Canarias donde llegó a ocupar el puesto de guardián del convento.

Fue canonizado por el papa Sixto V en 1588 en la única canonización realizada por la Iglesia Católica durante el siglo XVI, ya a finales del mismo.

Su celebración tiene lugar el 13 de noviembre.

Fray Diego de San Nicolás siempre llevó el nombre del humilde pueblo que le vio nacer en los documentos de su tiempo. Tanto las historias primitivas del Santo como la bula de canonización expedida por Sixto V, no conocen otro lugar de referencia que San Nicolás. Sin embargo se le conoce en el santoral como San Diego de Alcalá, con el nombre del lugar donde pasó sus últimos años y donde reposan sus restos. Este nombre además lo popularizó Lope de Vega al utilizarlo como título de una de sus comedias,  cuyo argumento es la vida del Santo.

Actualmente diversas fuentes, como el Santoral Hispalense de Alonso Morgado, consideran que existe una injusticia en la denominación del santoral al designar a San Diego con el toponímico de su última morada terrenal, en lugar del nombre de la villa que le vio nacer.


Biografía
Nació a finales del siglo XIV en el seno de una familia modesta, en el pequeño pueblo de San Nicolás del Puerto, al norte de la provincia de Sevilla y en plena Sierra Morena. Sus padres, de fe cristiana, le pusieron el nombre de Diego, sinónomo de Santiago, patrón de España.

Desde su más temprana juventud se consagró al Señor como ermitaño en la capilla de San Nicolás de Bari, en San Nicolás del Puerto, y después en la eremitorio de Albaida  bajo la dirección espiritual de un sacerdote ermitaño.

Fue un hombre bastante viajero para su tiempo; vivió en Canarias, Roma, Castilla y Andalucía y recorrió numerosos lugares de Córdoba, Sevilla y Cádiz. Durante su peregrinación a Roma pasó por numerosos lugares de España, Francia e Italia. Residió en los conventos de San Francisco de la Arruzafa (Córdoba), Lanzarote, Fuerteventura, Sanlúcar de Barrameda, Santa María de Araceli (Roma) y Santa María de Jesús (Alcalá de Henares), donde falleció en 1463.

Muy poco se sabe de sus primeros años. La más fiable de sus biografías, de la pluma de don Francisco Peña, abogado y promotor en Roma de la causa de su canonización, y que debió, por lo mismo, poseer los mejores datos en torno a la vida de San Diego, así lo reconoce. Don Cristóbal Moreno, traductor en el siglo XVI al castellano de la obra latina de Peña, también hace constar esta insuficiencia de datos sobre su niñez y primeros años. Y hasta la Historia del glorioso San Diego de San Nicolás, escrita por el que fue guardián del convento de Santa María de Jesús, de Alcalá de Henares, donde vivió y murió el Santo, se remite para esta época a las anteriores biografías de Peña y Moreno. La Historia de Rojo, el guardián complutense, aparecida en 1663, sesenta años después de la muerte de Moreno y a un siglo de distancia de la obra latina de Peña, no pudo ampliar con nuevos datos, como parecería lógico por haber vivido en el mismo convento, lo que la bula y anteriores biógrafos nos comunican. Alonso Morgado tampoco nos enriquece el conocimiento de la niñez de Diego con aportaciones que llenen el vacío de sus primeros años.


Ordenación
Tras su paso por Albaida y confirmada su voluntad de consagración al Señor, se trasladó al convento de San Francisco de la Arruzafa, en Córdoba. Allí ingresó Diego de San Nicolás como hermano lego en la Orden de los Frailes Menores de la Observancia franciscana. De hecho San Diego es el patrón de los hermanos franciscanos legos, es decir, que no son sacerdotes.

Durante su estancia en este convento visitó numerosos pueblos de Córdoba, Sevilla y Cádiz, dando lugar a una devoción que aún pervive en las tradiciones de no pocos de esos pueblos.

El de la Arruzafa es uno de los conventos de España restituidos a la primitiva y rigurosa observancia franciscana, hacia 1409, por fray Pedro Santoyo. En el lugar que ocupaba se encuentra ahora el Parador de la Arruzafa.


Misión en Canarias
En 1441 fue enviado como misionero a las Islas Canarias, al convento de Arrecife (isla de Lanzarote), donde trabajó de portero. En su función de portero del convento tuvo ocasión de ejercer la caridad con gran generosidad, a veces considerada excesiva por sus hermanos de comunidad. Después vivió en el convento franciscano de Fuerteventura hasta que regresó a la península en 1449. Durante cuatro años desempeñó el cargo de guardián del convento. Las Islas Canarias, que en 1402 habían sido reclamadas para su colonización por Jean de Béthencourt, habían sido evangelizadas inicialmente por franciscanos. Muy pronto prosiguieron la tarea los Frailes Menores de la Observancia, fundando en 1422 el convento de Fuerteventura. A la muerte del primer guardián y "Vicario de la Misión de Canarias", todos los ojos recayeron en fray Diego, que fue elegido sucesor y tuvo que trasladarse allí. Los dirigentes de la Orden se habían saltado la norma legal de no conferir ningún cargo de gobierno a un hermano lego. Embarcó para la Gran Canaria, con el fin de llevar allí, antes que otro misionero, la luz del Evangelio. Pero una tormenta le obligó a retroceder a Fuerteventura, donde, al poco tiempo, recibió la orden de regresar a España, yendo a Sanlúcar de Barrameda.


Peregrinación a Roma
Con ocasión de la celebración en Roma del Jubileo de 1450 decretado por el papa Nicolás V y la canonización de Bernardino de Siena, millares de Frailes Menores peregrinaron a dicha ciudad, entre ellos fray Diego. Gran número de religiosos venidos a Roma cayeron enfermos, víctimas de una epidemia que azotó la ciudad, y el amplio convento de Araceli fue convertido en enfermería. Fray Diego se ocupó de la dirección del improvisado hospital, donde permaneció durante tres meses curando a los enfermos.


Regreso a España
De regreso a España, pasó por varios conventos, entre ellos el de Nuestra Señora de la Salceda en Tendilla (Guadalajara). En 1456 se traslada al convento de Santa María de Jesús en Alcalá de Henares, que acababa de ser construido por Alfonso Carrillo, arzobispo de Toledo. Éste fue el más antiguo de los conventos fundados en esta ciudad, situado fuera de sus murallas, junto a la actual Universidad. En dicho convento pasa el resto de su vida, siete años, trabajando como jardinero y como portero. Tendría algo más de sesenta cuando murió, exaltando a la Cruz. Sus restos se encuentran desde entonces en la Catedral de Alcalá de Henares. Actualmente se conservan en una urna de plata del siglo XVII, y su cuerpo incorrupto se expone todos los años el 13 de noviembre.

Habiendo sido popular en vida entre los más humildes, congregó junto a su sepulcro a los más poderosos después de muerto. Enrique IV de Castilla acudió a su sepulcro para pedirle la curación de la Beltraneja. Cardenales de Toledo, príncipes de España, el mismo rey Felipe II después, acudieron junto a su tumba, llevados por un sentimiento de confianza en su santidad milagrosa.

Felipe II hizo llevar la momia hasta las cámaras regias a fin de invocar la mediación divina en la curación de su hijo el príncipe Carlos, cuando en 1562, estudiando en Alcalá de Henares, tuvo una grave caída por las escaleras en el Palacio Arzobispal, dándose un golpe grave en la cabeza. Este hecho se consideraría después milagro y sería popularizado por Lope de Vega.


Canonización
Fue el único santo canonizado a lo largo de todo el siglo XVI, por el papa Sixto V, el 10 de julio de 1588, culminando el proceso introducido por Pío IV a instancias del rey Felipe II de España. Entre los seis milagros aprobados por la Sagrada Congregación de Ritos para su canonización, el más famoso es, precisamente, la curación del príncipe Carlos.

Otro milagro que se le atribuye es el de haber salvado, en un viaje que hizo a Sevilla durante su estancia en la Arruzafa, a un niño que imprudentemente se había metido y dormido en un horno, el cual fue encendido mientras tanto. Tras la mediación de Diego el pequeño apareció fuera del horno sin la menor quemadura. Éste y otros milagros los solía atribuir el humilde fraile a la intervención de la Virgen María.


Devoción
Fue un santo muy popular. Muchos conventos, iglesias y capillas, e incluso una ciudad de California, están dedicadas a su nombre.

Entre los frailes, es el patrón de los franciscanos legos.

En España, es el patrón de la localidad almeriense de Cuevas del Almanzora, y de la localidad onubense de Ayamonte.

En Canarias, los estudiantes lo celebran en una fiesta no oficial pero generalizada, la fuga de San Diego. Es fiesta en Tiuneje, así como en Gran Tarajal (Fuerteventura). Tiene una ermita en Pajara (Fuerteventura) y una parroquia en Sevilla.

Al otro lado del Atlántico es fiesta en varios lugares de Méjico. En los Estados Unidos de América da nombre a la ciudad de San Diego (California), el Condado de San Diego (California) y la misión San Diego.


San Diego en el arte
Los más grandes artistas se ocuparon de él. Lope de Vega le dedicó el soneto: "La verde yedra al tronco asida", y la comedia "San Diego de Alcalá". Zurbarán, Ribera, Murillo, Gregorio Fernández, Alonso Cano y Pedro de Mena, Anibal Carracci, Juan García de Miranda, Miguel Jerónimo Zendejas, José Rodriguez Carnero, Luisa Roldán y otros muchos más son los que nos han dejado sus mejores retratos y esculturas.


Información
Las foto-reproducciones que se pueden visionar en esta página son de consultas a diferentes Bibliotecas, aportaciones de Instituciones Religiosas y Civiles, propias y de  Personas,  por  eso si alguna Institución o Persona cree que alguna foto-reproducción no debe visionarse por favor comuníquenlo y al momento se retirará.


Solicito a todas las Instituciones  y  Personas que quieran voluntariamente aportar alguna fotografía o información sobre la Imagen de SAN DIEGO DE ALCALÁ, para esta página sin ánimo de lucro, la envíen directamente a la dirección de contacto dándoles  las gracias de antemano por su aportación.


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